lunes, 7 de octubre de 2013

Solo me quedo con los residuos que dejaste...

las revistas mal heridas
las figuritas de colores que bailaban entre tu pelo
la ropa vieja en el cajón viejo que nunca terminaste de pintar
los restos de tintas vomitados en un papel, en dos, en tres, en miles
las puertas que abriste y no cerraste jamas
el polvo de tu piel arrojado en la antigua pieza
los muebles que abandonaste en un sitio que dentro mío se quedó
las sabanas frías, húmedas de desdicha
las ollas vacías, sin relleno... 
y miles de sombras que me visitan de ves en cuando...

La salmuera no está muerta, 
es salviva la que quema mis heridas
ha regresado a calmar la lluvia de pupilas rojas