miércoles, 4 de diciembre de 2013

Qué vino, qué delirio

Que de tantos versos me he quedado muda
he cerrado la puerta de mis labios
he de nombrarte bajo la luna
he de gritarte descubierta con los ojos

Que se ha perdido la cordura
el recuerdo enfermizo de que
fuimos deseo y espanto
aire y fuego
lineas y manchas

en las noches he quedado tendida
mas de una vez bajo el árbol
ordenando las piedras que posas en sus raíces
buscando el trance esperado

Así y todo me he quedado
muda de espanto
muda de gracia
muda de silencio iracundo
que sale por las patas
que entra por las manos

Oh! qué manos 
qué patas
tanto espacio guardado
tan poca materia para llenarlo

Que delirio
que enfermedad de ciclos
oscilo entre las manos de la tierra
me pierdo en las piernas de ese vino

Vino que me has acompañado
me has esperado
me has buscado
y yo, te seguiré buscando
hasta que no exista mas color en tu cuerpo.

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