dos pedazos de tierra que flotaban y se miraron
algún espacio inerte que allí estaba, esperándonos
tal ves, fue el viento que transportó esos ocasos
En intentos de buscarle
aprendí a buscarme
quebrando noches entre sueños
donde allí aparece, vagando
dejándome un suave sabor entre labios
Qué olores a melisa se han guardado
entre cada pedazo que de mi contra parte he tocado
oh que sueños malvados
que sueños anhelados...
Tal ves, la pasión nos vio las caras
el amor se dio una vuelta
fue tangente a la unión de nuestros labios
igualando en formula lo esperado
Aún guardo su olor en mi retina
sus ojos en mis manos
mis manos en el lápiz
el lápiz en el papel
el papel que vuelve a las manos
las manos en mi cuerpo
mi cuerpo en el corazón,
mi corazón en el alma
mi alma se ha quedado,
en la suya...
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